Biochar: carbĂłn vegetal activo para una jardinerĂa sostenible
Se obtiene a partir de restos de biomasa mediante procesos sostenibles y actúa como mejorador y regenerador de los suelos. El biochar es un biocarbón que aporta a los medios de cultivo una estructura porosa que asegura una gran capacidad de retención de agua y nutrientes y proporciona refugio a microorganismos altamente beneficiosos, como las micorrizas y las trichodermas.
“El origen del biochar se remonta a prácticas ancestrales de pueblos indígenas de la Amazonía, quienes crearon la llamada terra preta, suelos enriquecidos con carbón vegetal y residuos orgánicos que demostraron una fertilidad excepcional y una estabilidad que se ha mantenido durante siglos”, explican en Flower, que ha incorporado el biochar a su línea de productos. “A partir de este conocimiento tradicional, el biochar ha sido redescubierto y estudiado científicamente como una solución moderna para la agricultura sostenible”.
Beneficios para el cultivo
Gracias a su estructura porosa, aportar biochar a los cultivos comporta una serie de beneficios:
• Mejora y regenera las condiciones del suelo. Su porosidad le permite retener grandes cantidades de agua y nutrientes y favorecer al mismo tiempo la aireación, la circulación del agua y la fertilidad del suelo. Mejora la estructura de los suelos arenosos, proporcionándoles una mayor capacidad de retención de agua y nutrientes, y también la de los arcillosos, que tienden a compactarse, mulléndolos y propiciando una mayor aireación y distribución del agua. Estas mejoras crean un entorno óptimo para el desarrollo radicular, con lo cual las plantas pueden crecer de una forma óptima y saludable.
• Alberga microorganismos beneficiosos. Además, las celdillas de la estructura porosa del biochar brindan un refugio natural a microorganismos beneficiosos del suelo, como las micorrizas, que establecen una asociación simbiótica con las raíces aumentando su superficie de absorción de agua y nutrientes. Además albergan hongos del género Trichoderma, microorganismos que actúan como antagonistas de patógenos del suelo, bioestimulan el desarrollo vegetal, activan las defensas naturales de las plantas y ponen a su disposición los nutrientes que liberan al descomponer la materia orgánica.
Cómo aplicar el biochar en el jardín y el huerto
• Mezclado con el suelo: una vez al año, generalmente hacia finales del invierno o comienzos de la primavera, se entrecava con la tierra en el momento de iniciar los cultivos. En el envase se indica a modo orientativo los gramos por metro cuadrado según el estado del suelo.
• En el fondo del hoyo o en el tiesto en el momento de plantar para que las raíces aprovechen sus múltiples propiedades y las plantas arraiguen rápidamente y tengan un buen desarrollo.
• En sustratos con biochar: existen sustratos en sacos, enriquecidos con biochar activado, ideados para el cultivo de plantas ornamentales de interior y exterior y la producción ecológica de alimentos. Se pueden usar para plantar directamente en ellos o mezclados con el suelo existente.
• En abonos: el biochar también figura como ingrediente principal de abonos orgánicos granulados que se aplican directamente al suelo o se aportan en la elaboración de sustratos. “Cuando se combina con algas marinas, el biochar facilita la incorporación de oligoelementos esenciales que fortalecen el desarrollo de tallos y hojas”, aseguran en Flower. “De igual forma, su integración con humus de lombriz aporta bacterias beneficiosas y compuestos húmicos fundamentales para mantener raíces sanas y un suelo biológicamente activo”.
• En el compostaje: aportar biochar a la pila de compost acelera el proceso, reduce la emisión de malos olores por exceso de líquido, y ayuda a obtener un compost de mayor calidad.






